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martes, 10 de febrero de 2009

BELLAGIO (COMO, ITALIA) ULTIMA PARTE









Esta noche quiero finalizar el relato/reportaje que empecé hace unas semanas acerca de Bellagio, ese lugar maravilloso que se adentra en el Lago Como, y en el que tuve el privilegio de pasar una semana, compartiendo pintura, buena comida, amistad y por supuesto momentos de divertimento.
A pesar del idioma (Que aunque parezca fácil, no lo es, y dependiendo de quién hable, se le pueden entender más ó menos las frases) nos comunicamos perfectamente, los anfitriones se portaron de maravilla.Para que os hagais una idea, uno de los días, después de entregar las acuarelas pintadas en el día,para ser vistas por todos los participantes, nos invitaron a pizza, ¡Mamma mía!! Creo que no he comido jamás una pizza como aquella, la pasta era jugosa, y la mozzarella exquisita; trajeron pizza para un regimiento y no podías acercarte a por un poco de agua, que te plantaban en la bandeja aún sin acabar la anterior, otra enorme cuña de la exquisita pizza,(¡Enrique, mangia, mangia...!) que regamos con vino (magnífico) y agua ó refrescos, y después del atracón nos obsequiaron con otro de pastelillos, a cual mejor, con champán....mmmm ¡Qué delicia!!
Aquello era como el paraiso, porque estábamos en la terraza de la Biblioteca Municipal, edificio que semejaba un palacete, al aire libre, comiendo,bebiendo y riendo... Y en un momento determinado, Angelo Gilardoni,("L'Altro Angelo", como le gustaba que le llamásemos para no confundirlo con Angelo Gorlini, organizador del Festival de Acuarela) nuestro contacto con la Organización, amén de animador de tertulias y momentos pictóricos, propuso la creación de una acuarela colectiva: dicho y hecho, hoja 56 x 76 al suelo, cuatro botellas para sujetar las esquinas, y a pintar cada uno lo que quisiera, supiera ó pudiera, y la verdad es que resultó algo simpático, teniendo en cuenta que ya había por medio alguna copa de vino y champán. Ojo, que estábamos sobri@s, eh?
Bueno, siguiendo con Villa Meltzi, poco queda de contar, pero puedo deciros que no era difícil de imaginar lo que tuvo que ser aquello a finales del XIX ó comienzos del XX, sus jardines, inmensos, en una explosión de colorido, le hacían al paseante sumergirse en una especie de paleta de interminables matices y aromas. Tiene capilla propia, embarcadero, como os dije, y en su día entraban y salián carruajes tirados por caballos, porque aún se conservan las caballerizas; en una de ellas, nos refugiamos de la lluvia y tomamos pastelillos y champán el día de la inauguración de la Expo de los alumnos de Gorlini. Os dejo alguna foto para que os hagais idea.
El Gran Hotel Serbelloni, está situado en un lugar privilegiado, el extremo norte de Bellagio, y en un promontorio, desde donde domina el lago y la ciudad. Aún conserva su aire aristocrático que debió tener hace 80 años, sus salones para tomar el té, café, ó charlar, amenizados con música en directo al piano, con violines, sus escalinatas flanqueadas por hermosas esculturas doradas portando las llamas/lámparas, y todos los suelos y escaleras de mármol. Allí tuvimos la inauguración del Festival y la cena de Clausura, que fué impresionante. Os subo alguna foto.
Y por último, la Iglesia de San Giacomo, en la parte alta de Bellagio, junto a la plaza en que se encuentra Promobellagio, algo así como la Ofic.municipal de Turismo allí. Según nos dijeron, la Iglesia data del siglo XII y es de éstilo románico (?), aunque ninguno de los que allí estábamos supimos verle por ningún lado vestigios de tal estilo. Su interior es extraño: Los fieles quedan en un plano bastante inferior al altar mayor gracias a unas escaleras que partían del suelo (inclinado hacia arriba) hasta el mismo. Casi en medio de la nave central, se encuentra el púlpito, que mira directamente, no de costado, como es habitual por aquí, a los feligreses. En esa Iglesia escuchamos un día un estupendo concierto con violonchelo, oboe, órgano/clavecín y una soprano.
Aunque nos gustó, estábamos cansados y para las diez de la noche se nos caían los párpados, así que una vez finalizado nos dirigimos a la cuna. La iglesia está a los pies del Parque Serbelloni, inmenso, de la Fundación Rockefeller. También os subo alguna foto de la iglesia.
Estas fotos también pueden servir a aquell@s que tengan pensado asistir este año a Bellagio, para ir haciéndose una idea de lo que se van a encontrar.
Espero que lo pasen tan bien como lo hicimos nosotros, y que el tiempo también les acompañe.
Un saludo a tod@s.