Es posible que no os acordeis de lo que dije en mi anterior entrada sobre Vélez Blanco, sobre aquella mañana , la del ultimo día de estancia allí. Había amanecido un día gris, húmedo y con un aire no muy fuerte, pero que contribuía a aumentar la sensación de frío. Después de pintar una acuarela, de tomarme un cortado para entrar un poco en calor, me dirigí hacia los apartamentos con la intención de , cerca de ellos, pintar algo de mi propia cosecha, de la imaginación, vamos.
Con la intención de hacer algo rápido y en monocolor prácticamente, como ejercicio de rapidez, realicé este paisaje que podría ser de cualquier lugar, pero que me permitió volver a coger calor en las manos y pulso en el pincel. Cuando lo hube acabado, ya tenía ánimos para afrontar otro tema diferente, pero ya no me apetecía volver a recoger los trastos, así que inspirado en algunos de los árboles que tenía enfrente, recreé mi propio cuadro, a mi manera. De nuevo azul ultramar, Black Ivory y pelín de carmín para calentar un poco el primer término.
Aunque no me desagradaba el resultado, al final me dió pena no haberle echado valor y hacer un tema del lugar, pero ya estaba cansado físicamente, así que ésto fué lo último que pinte en Vélez Blanco....en aquellas jornadas.
Un abrazo a tod@s.

Hola Enrique, siempre es un placer adentrarse en tu maravilloso blog. En tus cuadros y escritos muestras tu saber y talento.
ResponderEliminarDeja tus pinceles plasmen el sentir de tu alma y MARAVILLARÁS a todos
Saludos sinceros.
M. Ángel
muy limpio, me encanta
ResponderEliminarQué soltura tienes, Enrique. Qué economia de medios para obras tan atractivas!
ResponderEliminarSiempre es un placer pasarme por tu blog.
Che bei lavori Enrique, è sempre una visita interessante passare dal tuo blog. Come diciamo qui in Italia "la classe non è acqua"....e tu di classe ne hai da vendere!! Un abbraccio. Tito.
ResponderEliminarCansado físicamente pintaste estas maravillas? Sos un elegido, de eso no hay ninguna duda!
ResponderEliminarBESOTES ENRIQUE Y BUENA SEMANA!!!!!!!!!
ENRIQUE, NOS DAS UNA LECCION DE LO CURRANTE QUE ERES EN LA PINTURA. LA ACUARELA PIDE MUCHO Y TU SE LO DAS, Y AHI ESTA EL RESULTADO DE TANTO TRABAJO, DECIR MUCHO CON POCAS PINCELADAS. UN ABRAZO.
ResponderEliminarLos arbolillos me encantan. No desperdiciaste ni un minuto de tiempo.Saludos
ResponderEliminarQué envidia de árboles, qué envidia...
ResponderEliminarLastima que no pudiera acompañar esos azules por los que siento devoción, lastima que el tiempo este empeñado en ir en contra, pero sabes que el cogote había pegada una mirada en la distancia, compartiendo los trazos de tus pinceles a son de tu imaginación...
ResponderEliminarAbrazzzusss
Bueno, Enrique... te viniste con una buena colección de Vélez Blanco.Estas no las vi en vivo, pero me he disfrutado mirándolas aquí en tu blog.
ResponderEliminarEnhorabuena de nuevo, por tu selección para Shanghai. Ya he tenido la oportunidad de comprobar la enorme importancia del evento. Tu trabajo lo merece.
un abrazo
Me gusta el bosque con ese formato en altura: invita a perderse en su profundidad.
ResponderEliminar