Hace tan sólo unos días subí un sketch realizado en Cuenca, en un viaje con la Agrupación Vasca, en el que hicimos Socio de Honor a nuestro querido y por desgracia desaparecido Rafael Requena. Contaba así mismo que, con la generosidad que le hacía acreedor del respeto y cariño de tod@s cuant@s les conocimos, hizo donación de una obra suya a la Agrupación y otra al Presidente de la misma, sorteando un apunte suyo entre quienes asistimos a aquellas jornadas de pintura de fin de semana. Mi esposa fué la afortunada en el sorteo y hoy subo la obra para deleite y disfrute de tod@s cuant@s lo conocisteis. Lo tenemos como un auténtico tesoro que es, no tanto por el valor que pudiera tener en sí, sino por el sentimental, porque siempre que pasamos junto a él nos viene a la memoria el semblante sereno y risueño de Rafael.
Vaya esta entrada por ello como un homenaje al pintor de los cielos espectaculares (Tiene en la expo de Burgos un cuadro con un atardecer impactante), de los fundidos limpios, transparentes, de los colores atrevidos, del manejo del agua sobre el papel , moviendo éste de un lado para otro para domeñar el agua y el pigmento....y homenaje también a la persona entrañable que fué.
Y como lo prometido es deuda, quiero también dedicar esta entrada a mi amiga Pilar Martínez, la pintora que domina los palomares castellanos como nadie, Conquense ella aunque afincada en Valladolid, gran mujer, conciliadora donde las haya, buena conversadora y buena pintora también: Un beso, Pilar.
Un abrazo a tod@s.

Cuenca, dicen la ciudad encantada, y pienso razón llevan, pues encanta a quien la mira, como pienso a vos encanta al pintar tan lindo cuadro.
ResponderEliminarIntenté ver el vídeo y no pude, seguro algo falla en mi ordenador.
Saludos sinceros
Bella obra. Se le observa un trazo personal, una autenticidad, en el color y la personalidad que le da a la arquitectura de esta ciudad, muy suya en la pintura. Bello homenaje a un pintor con oficio.
ResponderEliminarHola Enrique , un gran homenaje para un gran pintor , una preciosidad, la música muy bonita.
ResponderEliminarTodo un lujo poseer una obra del Sr. Requena. Que la suerte te siga acompañando
ResponderEliminarThis is very beautiful!
ResponderEliminarUna entrada muy emotiva que desprende afecto y respeto por un amigo. Y si me lo permites, buena elección el Adagio de Tomaso Albinoni interpretado por la voz inconfundible de la soprano Sarah Brightman.
ResponderEliminarMe gusta la manera en que te expresas siempre tan clara, sin rodeos, buscando que cada palabra describa lo que quieres transmitir. Me recuerda mucho a tu forma de pintar.
Un abrazo (de corazón)
M.Angel, gracias por tus elogios hacia esta obra, pero tengo la sensación de que piensas (Quizá haya leido mal yo....)que es mía, y nada más errado. La pintó el genial Rafael Requena y yo la tengo en mi casa gracias a un sorteo que favoreció a mi mujer.
ResponderEliminarDices que nos has podido ver el vídeo? Te refieres en realidad al álbum web?
Ya me lo dirás y a ver si lo solucionamos.
Un abrazo.
Carlos Augusto, gracias, es un placer tenerte por aquí, te echaba de menos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias Francis, he intentado hacerlo de un modo sencillo, pero desde muy dentro de mí.
ResponderEliminarAbrazo grande.
Cal-li, tienes toda la razón, un lujazo de suerte. De todos modos esas cosas ocurren sólo una vez en la vida, y yo tengo suficiente con ésta.
ResponderEliminarUn abrazo a un malagueño desde Donosti
Ramesh, thanks, you always so kind....Big hug.
ResponderEliminarGreat job Enrique,
ResponderEliminarI love your work my friend !!!!!!!!!
Thanks a lot for your nice comment on my blog,
jan :)
Jan, tus elogios son una pasada, gracias. He intentado hacer un recuerdo a alguien tan entrañable como persona y tan buen pintor como fué Rafa Requena, éso sí, desde muy adentro, como él se merece.
ResponderEliminarLa pieza de Albinoni, es una de mis preferidas para escuchar mientras pinto en mi estudio y a Sarah Brightman la descubrí hace unos años y desde entonces estoy enamorado de su voz prodigiosa.
En cuanto a mi manera de expresarme, intento
ser lo más honesto posible conmigo mismo y con los demás y sobre todo utilizar todo el caudal de afecto que pueda en mis palabras, aunque a veces, sin querer meta la pata.....
Es una gozada leerte, verte en mi blog, cerca...Gracias, a tí, Jan , de todo corazón y un fuerte abrazo con el mismo sentimiento.
Hola Enrique, leí tu anterior entrada en la que hacías referencia a la historia del sorteo. Hoy tengo la oportunidad de constatar que efectivamente Rafael sentía la pintura profundamente.
ResponderEliminarRecordar a los que ya no están a nuestro lado es una manera de mantenerlos vivos para siempre.
Un abrazo Enrique, tu homenaje te ennoblece y da muestras de tu sensibilidad no sólo a la hora de coger los pinceles.
Que cosa me dices Enrique!! me has emocionado!! la verdad,es que trato de aprender con la ayuda desinteresada de personas como tú,los que dominais esta técnica y sois buena gente,enseñais sin pedir nada a cambio a los que empezamos y eso se agradece mucho.
ResponderEliminarpor eso con vuestro apoyo sigo y sigo y cada día estoy más contenta de haber conocido a personas extraordinarias relaccionadas con la pintura,!!gracias Enrique!! besos.
PILAR
Muy linda obra, que felicidad tener algo de Requena, abrazos
ResponderEliminaralñex
Ha sido una grata sensación para mis ojos haber visitado tu blog.
ResponderEliminarEnrique,gracias por esta maravillosa acuarela de Requena. Yo también soy de Cuenca y descubrí a este magnífico pintor hace muy poco, cuando ya se había ido. Visité su museo en Caudete y quedé impresionada con la belleza de su obra la cual disfruté durante horas. No pude adquirir nada suyo, ni un CD, ni un libro, ni reproducciones...nada. Ya me iba del pueblo con las manos vacías y el alma llena, cuando se me ocurrió preguntar en una tienda, con tan buena suerte de encontrar en ella a una mujer que había sido alumna suya. Tuvo la amabilidad de fotocopiar un libro sobre su vida y regalarme unas cuantas postales de su obra que aún conservaba. Las guardo como un tesoro.
ResponderEliminarGracias otra vez Enrique, por estos bellos recuerdos.
Saludos desde Sevilla.