Hace algún tiempo, sí, pinté esta vista de La Alberca, ese lugar mágico de Salamanca, cerquita de la Peña de Francia, al lado de San Martín del Castañar y de Mogarraz, pueblos azotados por el látigo despiadado del Tribunal de la Santa Inquisición (?), no en vano muchas de sus casas lucen sobre el dintel del arco de entrada la cruz cristiana, para evitar ser objeto de dudas.
Esta acuarela fué un encargo para alguien que dejaba un trabajo, un regalo de despedida que según parece le gustó, menos mal, nunca me han gustado los encargos por no saber si llegarán a ser lo que el destinatario espera.
Me gustaría volver a ese lugar, es húmedo, muy húmedo, y en días nublados pintar se hace harto difícil, cuesta muchísimo tiempo que seque una acuarela, pero sus calles y rincones bien merecen una visita, caballete en ristre, para hacer al menos unos cuantos bocetos ó sketches, y si cuadra, cómo no, una acuarela. Se puede tener la suerte de que alguien del lugar, con unos cuantos años en su mochila, se siente junto a nosotros, en una de las muchas peñas que emergen entre el trazado de sus calles, para pegar la hebra y de poquito a poco, irse vaciando de ansias, recuerdos y penas...."Perdone, le molesto? Es que hace mucho que no hablo con alguien de fuera. Mi hijo vive en Bilbao, lo conoce usted? Me llevan allí los inviernos, para que se me quite de encima esta humedad que tan adentro penetra, pareciera que los huesos se reblandecieran, pierden su dureza, y es que aquí el invierno es muy duro: cuando no es la humedad, es el frío que te atenaza, te muerde en las carnes haciendo que ni las sientas. Y a Ustedes ésto les gusta, tan viejo, tan a punto de derrumbarse, han arreglado muchas casas, pero el frío no nos lo quitan de dentro....éso no tiene remedio"
Bueno, en ésto que he escrito hay un 90% de verdad y un 10% de ficción, éste último porcentaje corresponde a la parte literaria, aquella en la que dejo fluir la imaginación.
Y por hoy éso es todo, por ello, un muy fuerte abrazo a tod@s y un buen verano, que por aquí lo llevamos chungo, el agua, el viento y las bajas temperaturas nos abrazan cada día, un abrazo que por no deseado se torna desagradable....vendrán tiempos mejores, pero para entonces quizá ya sea otoño...
Enrique Bunbury y su "Aunque no sea conmigo" ilustra musicalmente esta entrada, ojalá os guste...se te echa de menos, tocayo.
