Partiendo de unas fotografías que generosamente me cedió mi amigo Manel Plana, absolutamente enamorado de estas "moles" mágicas, interpreté lo que veía a mi manera.
Aunque no tenga la suerte de verlas todos ó casi todos los días, por vivir a 700 kms., yo también me he sentido atrapado por el aura de misterio que de su magna presencia emana. Su majestuosidad indiscutible, su fuerza y poder,la potencia que sus paredes transmiten, es algo que a nadie dejan indiferente. Es junto a esta montaña y sus especiales formaciones, donde el ser se vuelve pequeño, muy pequeño, sintiendo que de su interior brota un aire de sometimiento, mezclado con el sosiego y la tranquilidad que sus cimas, de ligera niebla coronadas, con gran generosidad nos regalan.
Quisiera hacer humilde homenaje a l@s catalanes/as en general, a "La Colla de los dimercres" en particular, por su incansable trabajo, por su entrega sin condiciones a este medio que tantos sentimientos provoca en nuestro interior, la ACUARELA.
"Altas,fuertes,robustas,
protectoras, amenazantes,
ó simplemente adustas,
pero siempre bellas y hermosas,
se nos muestran a la vista,
las cimas del macizo rocoso
que por nombre Montserrat lleva.
Altaneras, majestuosas,siempre erguidas,
de amplias faldas de precioso verde vestidas,
de testas limpias en primavera,
las más de las veces acariciadas por la niebla.
Regalo de nuestros ojos,
inspiración poética,
tema de pinceles y paletas,
de conversaciones sobre ella,
destino de viajes en busca de la BELLEZA.
Así es Montserrat,
así la enigmática,
la perenne montaña,
que parece que espera
que intentemos subirla
para allá en lo alto,
expresar enamorados:
"el teu ets la BELLESA". "
Un fuerte abrazo a tod@s.
