Esta fué la 2ª que pinté el día 23, estaba animado, el pincel se deslizaba como loco por el mojado papel, nunca había disfrutado tanto como en esta ocasión en que los fundidos me permitieron utilizarlos, se aliaron conmigo para este creo que aceptable resultado y la magia del color hizo el resto.
Como dice un amigo, la pintura es mentira,es una gran mentira en la que debemos quitar lo que nos estorba y añadir lo que nos falta, porque aquí "no ví" una farola que para nada hacía falta en esta masa vegetal, ni tampoco "ví" una forja de hierro que me parecía absolutamente innecesaria en la representación de la belleza que tenía ante los ojos.
El pincel parecía haberse vuelto loco, los blancos que debían identificar los troncos, casi salían solos, sin ningún tipo de cuidado, a gran velocidad....y los colores iban pidiendo sus complementarios...y tan sólo utilicé tres colores: azul ultramar (Que no falte, je,je,je) amarillo cadmio y rojo óxido, el tono más oscuro es la mezcla del azul y el rojo óxido, que nos puede dar un casi negro, pero más cálido y más transparente.
Se me olvidaba, las ramas las fuí sacando con la "uñaca" del meñique, de dcha. a izda. y viceversa....no lo habeis probado? Seguro que sí, si se hace mientras existe humedad,no recién mojado el papel, salen perfectas.
La música que subo es la que me habría venido perfecta para acompañarme mientras pintaba..."Canon y Giga en Re mayor para tres violines", de Pachelbel.
Un fuerte abrazo a tod@s.
