Hace unos días salí con la intención de pintar un lugar determinado, pero al llegar allí me encontré con que lo que era una bella vista de unos viejos caseríos a la orilla del río, se encontraban fuera de la vista: El lugar desde el que pensaba pintarlos, un puente, pequeño puente, tenía cegada la vista hacia aquellos caseríos que recordaba, por la crecida desmesurada de los árboles de los costados, lo que hace ya algún tiempo eran unos matorrales, ahora se han convertido en robustos árboles, frondosos y altos....la decepción la podeis imaginar.
Así que bastante apesadumbrado por el chasco, tomé de nuevo los bártulos y me puse en camino pensando en encontrar algo que me llamase la atención, y aproximadamente un kilómetro más adelante, río adentro, encontré un viejo caserío, del que además entonces recordé que había leído algo sobre su posible desaparición, se encuentra frente a un club de remo, y me puse a la tarea de pintarlo, con la mala suerte de que había empleado demasiado tiempo en mi búsqueda anterior y apenas tenía tiempo en la mañana, así que justamente lo dibujé y una vez encajado, tomé una foto con el móvil y me encaminé hacia mi casa. Han pasado unos días y hoy me he decidido a pintarlo, en estudio, de hay el fifty&fifty, y éste es el resultado, no es ni mucho menos algo bueno, pero es lo que hay. La música? Especialmente elegida para la ocasión.....
Con las mismas armas que empleé para hacer la anterior entrada "En azules..." hice esta otra interpretación de una parte de la Bahía de La Concha, y si anteriormente fué en tonos fríos ahora la hice en tonos cálidos. No es una obra de arte, ni siquiera algo para aprendices, tan sólo es un pequeño experimento con unos magníficos lápices. Quizá más adelante consiga algo que realmente tenga "chispa", hoy por hoy, ésto es lo que hay. Nunca me he considerado un ejemplo de nada, ni lo pretendo, tan sólo intento seguir haciendo algo que un poco valga, aunque sea de vez en cuando, aunque mientras me vaya dejando el alma.
Ayer cogí los bártulos y salí a la calle con la intención de pintar algo rápido, y salió ésto, más otra cosa que subiré en unos días y en otros tonos, mejor dicho , en otro tono, y que aunque no lo pudiera parecer, es la Bahia de la Concha, hacia el Palacio de Miramar, y desde el Paseo del Tenis. El viento, aunque no fuerte, molestaba lo suyo y había que jugar con sujecciones que la imaginación nos iba planteando, porque el caballete lo dejé en casa, a sabiendas de que ponerme a pintar sobre él sólo iba a traerme problemas.Me he llevado una sorpresa mayúscula al observar que precisamente hoy, mi amiga Teresa Jordá, ha subido una entrada con lo pintado ayer con La Colla de los Dimercres, y también son unos temas en azules, aunque salvando las distancias, claramente a favor suyo, desde aquí mi enhorabuena, por tan buenos trabajos. Este está hecho sobre papel Arches 300 grs. block encolado 4 lados 20 x 40, y lápices de colores Koh-I-Noor Hardtmuth - WAX AQUARELL, más acuarela Rembrandt, tubo 20 ml. azul ultramar, aunque la cámara de fotos, por más que lo he intentado, se ha empeñado en convertir en un azul más ácido, y ni con el Picasa lo he podido acercar a su color original, más dulce....cosas de la era digital (Y yo que pensaba que éso era algo de los dedos...) Para compensarlo un poco me he acompañado de la voz de Charles Trenet....será nostalgia?
Se dice que "cuando el diablo no sabe qué hacer, con el rabo mata moscas..." y algo parecido me ocurre a mí en situaciones en que no sé qué tema abordar ó no sé muy bien cómo jugar al Arco Iris con los colores de mi paleta, y es entonces cuando llamo a mis aliados, los Amarillo Nápoles, Azul Ultramar y Carmín de Alizarín, y les propongo un juego: Yo los voy mezclando y ellos me dicen cómo continuar , y es así como muchas veces me encuentro con temas propios de la labor de imaginar, sin ni siquiera pensar que llegaran a tener finales agradables, que me hicieran pensar y pensar, en que a veces es necesario dejar fluir sentimientos....dejarse llevar. De este sencillo modo, mis amigos, mis aliados, en forma todos ellos de colores a emplear, me han llevado por los caminos de los trazos incontrolados, hasta llegar a un hermoso lugar, por ello hoy subo estos cuatro hermanos de sangre, tienen algunos años ya, pero se complementan, a veces se unen, son una auténtica unidad.
"Si de colores primarios obtenemos los secundarios, así mis sentires más internos me permiten regalaros estos cuatro cuadros imaginarios, que no por no existir realmente, dejan de ser una parte de mis andares cotidianos por las sendas inexploradas de ese mundo difícil llamado ARTE.
No digo que ARTE ésto sea, pero puedo aseguraros, que en cada uno de ellos puse todas mis emociones, las sentí una a una, las plasmé en el blanco papel, asistiendo a la explosión incontrolada, de mil y una sensaciones.
Amarillo Nápoles, Azul Ultramar, Carmín de Alizarín, amalgama de colores que me hacen disfrutar en un goce sin fín.
Pueblos insinuados, formas sin determinar, conjuntos cromáticos para contemplar y soñar, pedacitos de mi ser, que hoy os quiero ofrecer."
Un fuerte abrazo a tod@s.
P.D. Que nadie malentienda el título, he querido decir justo lo que digo: Dedicada esta entrada a Cinta y a todas las mujeres pintoras que participan en las salidas de la Colla de los Dimercres.
Este lunes pasado tuve la suerte de que un amigo residente en Barna, y de vacaciones en el sur de Francia, ó Iparralde, donde tiene sus raíces, me dedicara generosamente un poco de su tiempo, acercándose a visitarme a Donosti. El es Joshemari Larrañaga, a quien conocereis la mayoría de los que os interesais por la acuarela, pues forma parte de esa Entidad ya con solera y reconocimiento popular (A ver cuándo alguna Institución les ofrece un homenaje por su labor divulgatoria de la Acuarela, la pintura, el dibujo, y sobre todo de la ciutat de Barcelona, que mejores embajadores/as no van a encontrar), conocida por tod@s como "La Colla de los dimercres".
Gran conversador, afable, amistoso, entrañable...Joshemari me regaló un par de horas inolvidables, en las que desmenuzamos un poco la vida en su conjunto, pasando del terreno artístico al personal y viceversa, fué toda una delicia, ¡Gracias Joshemari!, espero poder devolverte mejor pronto que tarde, tu visita y de paso conocer a esa gran piña que formais la Colla de los dimercres. Os dejo foto testimonio del cálido e inolvidable encuentro.
Y como el verano se va despidiendo cada vez más deprisa (Qué rapido va ganando terreno la noche y qué pronto se alargan las sombras en la playa), no quiero que se vaya sin subiros al menos otra de mis acuarelas de Carpas, espero no os aburra el tema.