Sólo para entreteneros, mientras vuelvo, seguro que sin obra nueva, pero quizá tenga alguna historia que contar, éso espero. Esta es otra de las acuarelas, pequeña, 40 x 20 cm., que me gusta contemplar de vez en cuando, perderme entre esos fundidos y alegrarme de haber utilizado tan sólo dos colores....es de lo más gratificante que me ha ocurrido, y no estoy hablando de que sea una obra de arte, sino de lo que me hace sentir por dentro. Es algo inexplicable, pero me atrae profundamente y la tengo guardada con mucho cariño.
Es uno de los extremos de Bellagio, sobre el lago Como, Italia, lugar paradisíaco donde un día la BELLEZA decidió aposentarse. Si el lago a veces es un auténtico espejo, otras tiene su carácter y se presenta algo movido, devolviéndonos las imágenes de la otra orilla totalmente distorsionadas, bajo la atenta mirada de las blancas cimas de los Prealpes.
Todas sus orillas están salpicadas de pequeñas Villas o pueblecitos, y en todos hay una Iglesia ,con su torre puntiaguda y una explosión de colores a su alrededor, pues cuidan mucho de su aspecto externo y las flores son multicolores. Creo que fué una salida, un viaje, en el que pese a muchos contratiempos, pude pintar a gusto, cosas sencillas como ésta, que me produjeron satisfacción, sin pensar en los demás, creo que ésa es la clave de quienes nos atrevemos a pintar: no pensar en los demás, tan sólo en pintar para disfrutar, aunque luego, éso sí, las compartamos ilusionad@s con l@s amig@s y cuant@s quieran acercarse a ver, a mirar, que éso también es agradable.
Un abrazo a tod@s.
