En verdes y azules, en amarillos y verdes va este divertimento, que como ya os dije, es otra de mis paletas ó conjunción de colores preferida. Puede ser cualquier sitio, salió de mi magín, y por tanto puedo imaginarme a mi antojo el lugar adecuado para veros a tod@s cuant@s me habeis visitado este año, y donde me gustaría daros las gracias un@ a un@, por haber estado ahí; no me voy a extender porque para mañana tengo programada una subida en la que os hablo de mis sentimientos respecto a vosotr@s. Así que para no ser aburrido, os deseo de todo corazón que al atravesar la puerta de ese temido ó anhelado 2010 os encontreis con el mejor regalo que os pueda dar la vida, y que entre tod@s logremos hacerla un poquito más llevadera a cuant@s sufren, que son much@s, demasiad@s diría yo, que las injusticias cesen de una vez, que nadie quiera imponerse a nadie, ni con armas, ni con cuchillos verbales, que el entendimiento reine en el aire que respiremos.
A tod@s un gran abrazo.....¡Ah! y cuidado con los corchos, que los carga el diablo......
En esta ocasión subo este divertimento, en tan sólo azul ultramar y carmín Alizarín, y una pizca de rojo óxido, sin dibujo previo, aunque, éso sí, partiendo de una foto, porque se trata de uno de los misteriosos,majestuosos, bellos y admirables rincones de la Playa de las Catedrales, en Ribadeo, de la Provincia de Lugo. Para quien no conozca esta zona de costa y tenga la ocasión de hacerlo, que no se lo pierda, es un espectáculo inolvidable, las masas rocosas se alzan formando túneles, arcos inmensamente altos de formación mineral variadísima, el nombre le viene muy bien, porque semejan altas cúpulas, torres, arcos, arbotantes....tan sólo le haría falta escucharse un coro gregoriano a lo lejos, aunque teniendo el mar con sus sinfonías cada vez distintas...no hace falta nada. Sí debo advertir que conviene antes de ir, enterarse bien de las horas de bajamar, porque la extensión de esta playa es inmensa y si nos dejamos llevar de su belleza, y caminamos absortos en ella, para cuando nos demos cuenta el mar puede haber subido y ponernos en un serio apuro. En más de un momento, mientras contemplaba sus altas y nobles paredes recordaba la grandiosa escena de la película "El piano", en que la protagonista, vestida toda de negro, con un sombrero atado en lazada bajo la barbilla acariciaba las teclas de un piano de cola, en medio de una playa salvaje, de muros escarpados, niebla envolviéndolo todo y el mar rugiendo, mientras entre ola y ola ella extraía dulce y al tiempo apasionadamente unas notas que enardecían los sentidos. Las diferencias entre una marea y la otra son muy a tener en cuenta, lo que en pleamar nos parecen tan sólo unas rocas salientes, en bajamar se transforma en el espectáculo que os he narrado antes. Esta playa es otro de los miles de ejemplos que nos muestra la naturaleza, así como del inmenso poderío del mar, a quien hay que tener mucho respeto, que no miedo. Se debe familiarizar con sus mareas, la cadencia horaria de las mismas, y la fuerza de su posible oleaje. Son muy diferentes los espectáculos de una playa en bajamar, en que nos puede parecer totalmente apacible e inofensiva y en menos de tres horas convertirse en un ente enfurecido que golpea con brutal fuerza contra las rocas y muros de costa. Durante mi paseo este mes de Setiembre pasado, por esta playa os aseguro que en varios momentos quedé extasiado observando las maravillas que tenemos a nuestro alcance, a no muchos kilómetros de donde nos encontramos; veníamos de Fisterra y si bien impresiona la vista desde arriba, junto al punto en que los peregrinos queman sus ropas, ó desde el mismo faro, en que los acantilados impresionan fuertemente, creo poder decir que la vista desde la misma arena de aquellas moles talladas por el golpear de las olas no impresionaban menos, creo que al contrario. Galicia......cuánto te añoro, y cómo te llevo dentro......
Aunque sólo sea un pequeño comentario para felicitaros en vuestro santo, en el día de vuestra onomástica, ó día de celebración de vuestro nombre, que aunque hoy sea Nochebuena, no puedo ni quiero olvidarme de vosotr@s. Hoy es vuestro día......¡¡Felicidades, abrazos, besos, sonrisas y cariños todos!! Que paseis un día de celebración completa, porque os reunís con vuestras familias, con vuestros seres queridos, parejas, esos abuelos que a veces tan poco visitamos....que seais muy,muy felices, y hoy no me extiendo más, espero lo comprendais, es el día que es... La foto, nuevamente, es mía de mí, es un rincón de la Plaza de Guipúzcoa, en Donosti.
Y como en otras ocasiones, si hubiere alguna otra acepción, que seguro la habrá, también a ell@s ¡¡¡Felicidades!!! en el día de su onomástica, Santo Tomás. Este es un Santo muy celebrado en San Sebastián,porque muchos años atrás bajaban de los caseríos de los pueblos del interior los casheros y casheras con los productos de su tierra y su granja, así como magníficas aizkoras, hachas en euskera, y otros utensilios para su uso en el campo hechos por artesanos. Traían hermosos cestos llenos de verdes,frescas y lozanas verduras, manzanas de un color y un brillo sin igual, por no hablar de su aroma y sabor, y otras no tan bellas, unas verdes oscuras, con pintas, aspecto más bien de Cenicientas del mundo frutal, y sin embargo....¡Qué sabor! Una auténtica delicia para el paladar, eran pequeñas en tamaño, pero muy grandes en su entero potencial, estoy hablando de la reina de la manzana por estas tierras: la REINETA, no podía ser otro su nombre, tal era su tronío, y lo sigue siendo, y desde hace mucho,mucho tiempo, la más conocida es la de Régil, cercano a Azpeitia, allí donde está la Basílica de Loyola, Santuario en el lugar en que nació San Ignacio de Loyola. Pero no nos desviemos del tema principal: en la celebración del Santo Tomás, se mostraban los mejores productos del caserío, y además de verduras,frutas y hortalizas, estaban las aves de corral,gallinas vestidas de sus mejores colores, gallos, capones más bien, elegantes, gallardos, erguidos y poseidos de una soberbia que sólo un gallo seguro de sí mismo sabe lucir. Cresta tiesa, roja como las fresas, papada doble caliente y temblorosa, en movimiento a cada giro de su cabeza;y había animales de granja, como conejos bien criados, con lustre en su pelaje y vivarachos ojos, orejas alerta a sonidos y viento, faisanes, palomas, y un cerdo-espectáculo. Vereis, en realidad era un cerdo hembra que alimentaban y cebaban hasta alcanzar un considerable peso que cada año se intentaba aumentar y se vendían boletos para su rifa. Se decía en los boletos que si no aparecía el poseedor del premiado el cerdo iba al Santo Hospital, y según las malas lenguas, el cerdo fué muchos años al Santo Hospital....Habladurías, je,je,je. Esto es , en síntesis, la glosa de cuanto rodeaba hace muchos años a esta festividad, pero es que hoy en día, hoy mismo, se sigue celebrando y ahora viene la parte, cómo no, gastronómica de la celebración: en este día es costumbre comer chistorra, una buena chistorra, en un pintxo de pan, ó en bocadillo, pero la forma más apreciada de comerlo es , por su antigüedad en tradición, envuelta en un "talo", tortita de harina de maiz, que se hace en unas planchas de hierro, mientras la chistorra se va friendo. Supongo que sabreis qué es una chistorra, para quienes no lo sepan, les aclaro que es un embutido, fresco, parecido al chorizo, pero en una tripa mucho más estrecha, y que resulta, mmmmm.....¡deliciosa! La foto es mía de mí, yo hago pinitos de éstos de vez en cuando....ésta la he tomado desde el Palacio de Miramar, con la bahía de la Concha a los piés y el Monte Urgull al fondo.
Este cuadro y la música quiero dedicárselos a mi querida Andalucía y l@s andaluces y andaluzas.
Amarillo Nápoles para el cielo, y Azul Ultramar y Carmín de Alizarín para árboles y primer término. Estos son los colores que he empleado en esta acuarela, sencilla a más no poder, y sin embargo a mí me dice mucho, es como si sin levantar el pincel del papel hubiera pintado todo de una sola vez. Me encanta jugar con los fundidos, sugerentes y evanescentes a la vez. Atmósferas que van cambiando segun pintas, según superpones colores sobre el papel, unos se expanden hacia los lados, y si corregirlos quieres, lo giras 180 grados y cambia su expansión, se trabaja el pigmento pero no se logra la perfección, la última palabra la tiene la acuarela, la humedad, el agua en suma, ella es la protagonista de cada nueva aventura sobre el papel. Creo que se nota que he disfrutado en esta serie de divertimentos, sí, confieso que lo he hecho, y el próximo irá en azules, intensos, como una borrachera de Ultramar, y allí os contaré mi relación con este pigmento, algo digno de relatar. He jugado hasta ahora con azules, carmines, y Ivory black, con amarillos y azules, con verdes sin más, pero he dejado para lo último algunos con paletas un poco más generosas, con algo más cálido, con colorido más intenso, pero no mucho más.