Pues sí, hoy subo otra de mis obras sobre carpas, esos artilugios de lona que sirven de vestidores, guardaropa y toldo para sombra en la playa. Me vuelven loco sus cambios de luces y sombras en sus pliegues, sus azules, tan intensos, y las distintas formas que toman cuando las atan los encargados de ello en la playa. Una vez recogidas , nunca tienen la misma forma, es como si tuvieran vida propia, y éso me fascina.
Dado que es un tema muy usado en Donosti, comencé en su momento a pintarlas de otro modo, bajo otro punto de vista, y en esta ocasión las presento de cintura para abajo, un corte que por diferente, me pareció en su día interesante; dentro de ellas también se guardan tres sillas, las que corresponden por carpa, y las he pintado asomándose entre las telas, para ser también protagonistas, como si tuvieran celos del casi absoluto protagonismo de las carpas.
Espero que esta subida no os aburra, por el tema, he procurado que hubiera espacio en el tiempo entre unas y otras.
Un fuerte abrazo a t od@s.
