Como ya anuncié hace dos entradas, ésta que subo es otra de las acuarelas pintadas durante el Simposio de Segovia; tampoco estoy , ni mucho menos orgulloso de ella, pero forma parte de mi y no voy a esconderla, la vida es así, hoy algo bueno, mañana mejor, pasado nada salvable.
Es una calle de Pedraza, a donde nos llevaron el viernes para pintar; me fuí acercando a la plaza del pueblo, y me sentí agobiado: todos los porches y sombras posibles ya estaban llenos, la gente habia más que yo espabilado...eché una ojeada y tampoco me gustó mucho para pintarlo, me parecía de un cromatismo monótono, soportales, columnas y balconadas, casi todo era colores tierra, sienas, sopmbras tostadas.....sí ya sé que últimamente pinto con paletas muy reducidas, pero aquello me "robaba" el traducir a otro color lo que yo veía..me fallaba en ese momento mi visión para saber traducirla.
Así, que bártulos cargados (Cómo pesa la mochila, cómo pesa la carpeta de los papeles, cómo pesa el caballete...) me dediqué a buscar algun rincón que me pudiera decir algo, y encontré esta calle, con una hermosa sombra, sin tráfico, lo que se traducía en una completa tranquilidad, para conseguir armonía, entre mi pintura y el lugar....Total, que no conseguí nada que me agradara, al final acabé con la paleta tradicional, pintando algo que....no vale gran cosa. Me quedo, de las tres que he subido con la primera, la vertical, muy suelta, sugerente, aunque éso no quiera decir que sea una obra de arte.
Y ésto es lo que hay, quizá me anime a subiros otro día una de 100 x 40 con una historia alrededor.
Sí puedo deciros que el viernes hubo dos conferencias, una sobre pintura en general y la otra, pronunciada por Jesús Mazariegos, Doctor en Historia del Arte, versó sobre 30 obras seleccionadas de la expo, de las 126 que la componían y las fué comparando una por una con obras similares de artistas de otros tiempos...Una de las elegidas fué la mía..sí, ya veis que soy afortunado, y por si éso fuera poco, en la cena de clausura, el citado crítico se levantó de la mesa presidencial, se dirigió a mí, me dió su tarjeta y me preguntó si yo era el autor de aquella obra, que tanto le había gustado: No sé cómo me localizó , pero os juro que aquello me hizo sentir emocionado.Nos hemos escrito, me ha enviado escritos suyos, de deliciosa e inteligente narrativa, y estaremos en contacto. E suna magnífica persona de la que ya guardo en mi corazón un recuerdo grato.
Un abrazo a tod@s

