jueves, 19 de marzo de 2009

TAJO DE RONDA


Esto es como saltar de adoquín en adoquín, sólo que haciéndolo de estilo en estilo, porque la acuarela de hoy es más suelta, más desenfadada, sé que en su momento se la mostré a uno de los que me seguís y me dió su opinión, que tengo muy en cuenta, pero justo es que la comparta con los demás , que aún no la han visto. La subo porque desde el día 12 y hasta el 5 de Abril, está en la Real Fábrica de la Moneda, en una de sus Salas de Exposicones, en Madrid.
Como indico en el título es el "Tajo de Ronda" , en Málaga, y aunque tema ya pintado, casi manido, he querido pintarla de otra forma de otro modo quizá más atrevido.
Me refiero al color, que en esta ocasión se limita al ya por todos conocido rojo óxido y al azul ultramar (Josh, a tí la dedico), intercalando algunas pinceladas del Ivory Black, y con un delineado inicial, parcial, con un rotulador semiacuarelable, de color negro.
Me gusta utilizar ese rotulador que da a veces unos toques especiales, aunque sé que a Andreu no le gustaron precisamente. Me limité a manchar con paletina ancha las masas rocosas con el color cálido, para despues pasar el color azul, a modo de sombras, que intensifiqué allí en donde eran más oscuras, con Ivory, claro. Mientras daba las pasadas anchas, procuré ir dejando blancos, para que el cuadro respirara, y por supuesto con mucho cuidado para la pequeña cascada no tapar, y que resaltara.
Los que ya conoceis este lugar, sabreis que la vista está tomada desde el punto en ya no se puede bajar, a no ser que pertenezcas a los socorristas de la Cruz Roja.
Para los que no conozcan el porqué de esta historia voy a intentar ilustrar: Antiguamente, no hace muchos años, este lugar era utilizado por aquellas personas que desesperadas por mil problemas a los que no encontraban solución, saltaban al vacío con el resultado que os podeis imaginar. Para recuperar sus cuerpos, sólo se podía descender a base de cuerdas desde el punto en que yo he tomado la vista, y por expertos alpinistas, por lo escarpado y profundo del lugar, así que ahora el lugar está acotado y el puente tiene su muro asegurado de modo que no haya tentaciones, creo recordar que con una pantalla de cristal como la del puente sobre la autovía, en Madrid.
Hoy estoy cansado, no sé qué me ocurre, será por la hora, pero estoy sin fuerzas, así que con vuestro permiso me voy a la cuna, a ver si duermo y despierto con más alma.
Abrazos a tod@s.


lunes, 16 de marzo de 2009

CAMBIO DE REGISTRO


Hoy quiero subir esta acuarela, cambiando de registro como digo en el enunciado del post, porque he utilizado un estilo figurativo total, pero, vereis, me encomendaron un tema sobre algún lugar cercano a una persona a quien querían homenajear. El homenajeado es natural de Béjar, y si en un principio pensé en plasmar algo sobre Salamanca Capital, que me encanta, es una de las ciudades que más me llega al alma, viva,alegre, culta....después cambié de opinión.

Sí, cambié de opinión y me decidí por una calle de La Alberca, muy cerca de Béjar, muy cerca del corazón del homenajeado. Siento una especial atracción por La Alberca, y por sus alrededores, Mogarraz (¡¡¡Preciosa!!!) Cepeda, San Martín del Castañar, Candelario....etc. Así que tuve que tirar de una de mis fotos de hace no mucho, tres años, no más, y elegí esta calleja, que me pareció interesante, por sus viejas casas, su luz y su sombra, porque a mí me parece que ya tiene historia, con sólo mirarla, hay una puerta (Entrada a una morada), hay un farol (La calle ilumina) , hay un empedrado que habla de su vejez, por no hablar del adobe y las vigas de las casas y los ladrillos que posiblemente son preludio de un arreglo para mejor vivir, y al lado del muro delimitador, árboles, vida vegetal.
Así que fuí construyendo en tonos suaves el verde de los arbustos (Amarillo limón y azul ultramar), el árbol seco y el muro, éste con poco detalle, que habrá que hacerlo después de hacer la sombra. Fuí manchando las fachadas iluminadas por el sol con un poco de amarillo de Nápoles y rojo óxido, muy diluido, para que su huella no fuera importante, tan sólo para el blanco "matar",pinté las vigas oblícuas, insinué las ventanas con trazos leves, pinté los ladrillos reparadores y la puerta de entrada, y dí color al tejado, a las tejas rotas, dejando unos blancos, para que no fuera masa uniforme. Junto a la puerta de entrada, "construí" la pared, como si de cemento rugoso fuera, con algún tono cálido, sin olvidar que en la parte baja la humedad imperaba (La Alberca es muy húmeda) y debería llevar el verde musgo para interpretarla.
Me metí con el suelo, con amplias pasadas de color azul+Ivory Black, imperando el azul (Recordad que en toda sombra hay algo de azul) e insinué algunos adoquines, dándoles el sentido de la calle, que bajaba hacia mí. Y ya sólo me quedaba la pared de la izqda. que era la más importante, no podía quedar "empastada", así que una primera pasada con azul ultramar+rojo óxido en pequeña proporcion y algo de Ivory Black, procurando dejar al pasar el pincel, algunos blancos para que la pared "respirara". Con un pincel ancho, ó paletina hice con decisión las sombras, con Azul Ultramar de nuevo + Ivory Black (Conste que no tengo comisión) y cuando me pareció conseguir el efecto de luz/sombra deseado, pasé al siguiente paso.
Dejar secar y observar, siempre hemos de emplear el mismo tiempo en observar que el empleado en pintar, éso nos permite ir viendo dónde algo nos puede fallar. Y ya sólo quedaban los trazos determinantes, los bordes de las ventanas en la sombra, de la puerta, de los bajotejadillos, del dintel de la puerta de la izda.......algún borde más intenso en los adoquines, para darle relieve, y para finalizar, la textura de la pared y la del suelo.....y ya está.
Ya me direis qué os parece, la he subido adrede para ver otro estilo diferente de pintar, más cuidado, más perfilado, pero todo con el pincel, salvo un inicial silueteado, a lápiz.
Un abrazo a tod@s.

miércoles, 11 de marzo de 2009

DEL COLOR AZUL...





Aunque ya he subido dos temas de carpas con anterioridad, hoy no me resisto a subir este otro, para mí con más autoridad. Quiero además dedicárselo a un buen amigo andaluz, que domina la fotografía,sublima los poemas y adora el azul.

Este cuadro tiene historia pero no para fardar, lo que ocurre es que estuvo en una Expo Internacional y hoy está en un Museo, el de la Acuarela de Llancá. Es este un tema muy pintado por aquí y yo estaba cansado de la misma vista y cambiarla decidí. Decidí un buen día que las carpas se movían, nunca las encontraba igual, cuando cada nuevo día, iba a la playa y sus formas no eran las mismas ya. Sucede que son toldos para vestirse y desvestirse y la ropa guardar, y cada día se ocupan tolderos de abrirlas y cuando acaba el día cerrar. Como son de lona, los pliegues varían, y hoy tienen cintura de avispa, mañana mollar, pero tienen siempre vida, me gusta verlas cambiar.
Así que decidí pintarlas de cintura para abajo, para mostrar un enfoque distinto y resultó un tema muy majo que le gustó al público. Tiene miga pintar telas, que además tienen pliegues, que a su vez tienen luces y sombras, y unas van arriba y otras abajo. Comienzo encajando el dibujo, insinúo las franjas que irán de azul, y acabado el dibujo me pongo a pintar las sombras de cada pliegue, al norte y al sur. Utilizo una mezcla de rojo óxido y un poco de azul, muy diluido, que no marque mucho y trazo las sombras, procurando que predomine el óxido, al fín y al cabo, la arena se refleja en todo y el blanco torna cálido, casi anaranjado (muy sutil, éso sí) Y ya comienzo a teñir de azul, amigo andaluz, nuestro azul ultramar, ése que tanto nos gusta a tí y a mí. Utilizando el azul casi sin diluir se consigue un efecto de impacto, por contraste con el blanco sutil. cuando he acabado doy los últimos toques a las carpas que no se acaban de vestir, les falta movimiento y el quid está aquí. Si quiero verlas bien, con vida, con movimiento, mezclo carmín de alizarín con azul ultramar, y allí donde está el pliegue lo inserto, vereis que enseguida se os viene el cuadro encima, las telas tienen movimiento... Y para finalizar, pinto la arena, amarillo Nápoles en primera pasada, aún húmedo, sobre él rojo óxido diluido pero con poca carga de agua en el pincel, unos trazos allí y otros aquí, unas texturas, tres ó cuatro holladas de pisadas y ya tenemos una nueva criatura.
No sé si lo he expresado bien, si lo habreis entendido, pero como comprendereis, poco ya importa por que de la obra me he desprendido. Ahora ocupa un lugar al que acude la gente, para fuera de su ciudad natal, contemplarla con deleite. Es que allí no se ven estas carpas sin gente, y les hace gracia el azul, como a mi amigo onubense.

Espero que hayais disfrutado. Abrazos a tod@s.

lunes, 9 de marzo de 2009

ESPERANDO......


Esta es otra de las acuarelas que conservo con cariño. Corresponde a un viaje que hice con mi mujer por tierras asturianas, y es un rincón del que no recuerdo su nombre. Era un pequeño puerto-refugio en baja mar y ví allí esta barca, recostada sobre la arena/lodo, plácida, sin nada que contar, tan sólo esperar. Aquel rincón tenía dos lecturas según el ánimo de quien lo mirase: podría ser un solitario, desolado, desangelado, frío lugar en el que no había más que unas rocas , alguna piedra, la barca sola y al fondo el mar. O podría convertirse en un lugar apacible, tranquilo, con una barca descansando, esperando el mar, transmitiendo sosiego, serenidad.

No me costó mucho encontrar el enfoque adecuado y de inmediato lo fotografié, pensando en un futuro cuadro, pensando ¿cómo lo haré? De vuelta del viaje, como suele ocurrir, repasé todas las fotografias, Dios mío, casi mil...Y elegí esta barca, era importante para mí. En el estudio preparé los pinceles, busqué el papel, lo fijé en la madera, encajé el dibujo y comencé pensar....los muros de defensa del fondo podrían pesar, hay que hacerlos fluidos, hay que pintarlos no muy oscuros y con blancos para respirar. Se acercan unas rocas , a la izquierda, a la derecha, delante de la barca...haremos suaves las lejanas y con más fuerza las de acá, para dejar en medio la barca, protagonista, lucida de color, amarrada, sin escapar. Con miedo a no conseguirlo, comencé a manchar, pasaba la paletina con poca agua para los blancos dejar y me iba acercando a la barca con miedo a resbalar, a darme la torta sin llegar a acabar. Bajo algunas de las rocas lejanas tracé una línea más oscura para asentarlas, pinté algunos verdes suaves para los musgos, algún rojo óxido para alguna zona calentar y llegando a la barca, cuidado, no la vayas a fastidiar.
Vestí la barca con sus mejores galas, teniendo en cuenta los estragos del mar, no puedes teñirla de colores fuertes que los destiñe el navegar. Así que con un poco de mesura, la adorné, le dí el tono apacible que tenía, la reflejé en un charco bajo ella, en la arena, como fotografía que queda mientras está allí, tranquila, serena.
Con cariño pinté las cuerdas que la sujetaban, dándoles aspecto de serpentinas de fiesta en lugar de ataduras que ligan. Y acercándome al primer plano, unos salientes de rocas, unas texturas en la arena, y......ya está la acuarela.
Me dejé los nervios en ella, pero creo que quedó contenta, por éso esta acuarela está en mi casa, por éso no está a la venta.

viernes, 6 de marzo de 2009

SINTESIS


Para que veais que no es oro todo lo que reluce, o dicho de otro modo, que detrás de una acuarela pueda haber más de una historia.
Hoy subo esta acuarela sencilla, sin apenas elementos, dos pinceladas y dos trazos silueteando algún edificio, y además monocolor prácticamente. Utilicé el rojo óxido de Rembrandt y el Ivory Black de W&N. Pero lo más interesante está en cómo y porqué hice esta acuarela. Lo aquí representado es un rincón en un alto del pueblo de Torres (Jaén), al que acudí en 2008 durante el Encuentro de Acuarela organizado por la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía. Tuvimos un recibimiento no muy bueno por parte de la climatología: una buena tormenta y lluvia de ganas durante la mañana, pero ¡ojo! hubo quien pintó desde el interior del Aytmto. en cuya entrada nos permiteron refugiarnos. Por la tarde, después de comer, como si fuera un regalo, las nubes se fueron disipando y salió el sol, así que cada cual se dispersó por el pueblo en busca de ese rincón apetecible para pintar. Yo fuí, como uno que yo me sé por Barcelona, dando tumbos hasta encontrar una perspectiva desde las afueras del pueblo que me pareció "pintable". Monta caballete, saca todos los trastos, papel, cinta para dejar el blanco a modo de passpartout en la acuarela, y hala, al toro. Al cuarto de hora estaba de un humor pésimo, aquello era un colorín de no te menees, lo mirara por donde lo mirara, no me gustaba ni para envolver el bocadillo.
Aunque no suelo hacerlo, en esta ocasión confieso que cogí lo que había pintado y tris,tras, cuatro pedazos y a la papelera, y con ése mismo mal humor saqué otro blog, encajé en dos líneas lo que quería pintar, saqué la paletina ancha, y manché prácticamente todo el papel de color rojo óxido, dejando algún blanco para que respirara el cuadro, y sin dejar secar, con un pincel tipo chino, redondo, le planté en unos puntos estratégicos unas pinceladas de Black Ivory, que al estar aún húmedo el papel, sin brillar, fundieron y le dieron volumen a la acuarela, sin aristas por ningún lado (sin cortados , quiero decir)
Vale, dije, pues ahí te quedas, y ahí se quedó, pero yo estaba a gusto, no era una obra maestra, pero era más parecido a una acuarela que lo que había hecho antes.
Había pensado que después de una muy dibujada vendría bien refrescar la mente con algo más sintetizado, así que ahora os toca a vosotros juzgar.