miércoles, 11 de marzo de 2009

DEL COLOR AZUL...





Aunque ya he subido dos temas de carpas con anterioridad, hoy no me resisto a subir este otro, para mí con más autoridad. Quiero además dedicárselo a un buen amigo andaluz, que domina la fotografía,sublima los poemas y adora el azul.

Este cuadro tiene historia pero no para fardar, lo que ocurre es que estuvo en una Expo Internacional y hoy está en un Museo, el de la Acuarela de Llancá. Es este un tema muy pintado por aquí y yo estaba cansado de la misma vista y cambiarla decidí. Decidí un buen día que las carpas se movían, nunca las encontraba igual, cuando cada nuevo día, iba a la playa y sus formas no eran las mismas ya. Sucede que son toldos para vestirse y desvestirse y la ropa guardar, y cada día se ocupan tolderos de abrirlas y cuando acaba el día cerrar. Como son de lona, los pliegues varían, y hoy tienen cintura de avispa, mañana mollar, pero tienen siempre vida, me gusta verlas cambiar.
Así que decidí pintarlas de cintura para abajo, para mostrar un enfoque distinto y resultó un tema muy majo que le gustó al público. Tiene miga pintar telas, que además tienen pliegues, que a su vez tienen luces y sombras, y unas van arriba y otras abajo. Comienzo encajando el dibujo, insinúo las franjas que irán de azul, y acabado el dibujo me pongo a pintar las sombras de cada pliegue, al norte y al sur. Utilizo una mezcla de rojo óxido y un poco de azul, muy diluido, que no marque mucho y trazo las sombras, procurando que predomine el óxido, al fín y al cabo, la arena se refleja en todo y el blanco torna cálido, casi anaranjado (muy sutil, éso sí) Y ya comienzo a teñir de azul, amigo andaluz, nuestro azul ultramar, ése que tanto nos gusta a tí y a mí. Utilizando el azul casi sin diluir se consigue un efecto de impacto, por contraste con el blanco sutil. cuando he acabado doy los últimos toques a las carpas que no se acaban de vestir, les falta movimiento y el quid está aquí. Si quiero verlas bien, con vida, con movimiento, mezclo carmín de alizarín con azul ultramar, y allí donde está el pliegue lo inserto, vereis que enseguida se os viene el cuadro encima, las telas tienen movimiento... Y para finalizar, pinto la arena, amarillo Nápoles en primera pasada, aún húmedo, sobre él rojo óxido diluido pero con poca carga de agua en el pincel, unos trazos allí y otros aquí, unas texturas, tres ó cuatro holladas de pisadas y ya tenemos una nueva criatura.
No sé si lo he expresado bien, si lo habreis entendido, pero como comprendereis, poco ya importa por que de la obra me he desprendido. Ahora ocupa un lugar al que acude la gente, para fuera de su ciudad natal, contemplarla con deleite. Es que allí no se ven estas carpas sin gente, y les hace gracia el azul, como a mi amigo onubense.

Espero que hayais disfrutado. Abrazos a tod@s.

lunes, 9 de marzo de 2009

ESPERANDO......


Esta es otra de las acuarelas que conservo con cariño. Corresponde a un viaje que hice con mi mujer por tierras asturianas, y es un rincón del que no recuerdo su nombre. Era un pequeño puerto-refugio en baja mar y ví allí esta barca, recostada sobre la arena/lodo, plácida, sin nada que contar, tan sólo esperar. Aquel rincón tenía dos lecturas según el ánimo de quien lo mirase: podría ser un solitario, desolado, desangelado, frío lugar en el que no había más que unas rocas , alguna piedra, la barca sola y al fondo el mar. O podría convertirse en un lugar apacible, tranquilo, con una barca descansando, esperando el mar, transmitiendo sosiego, serenidad.

No me costó mucho encontrar el enfoque adecuado y de inmediato lo fotografié, pensando en un futuro cuadro, pensando ¿cómo lo haré? De vuelta del viaje, como suele ocurrir, repasé todas las fotografias, Dios mío, casi mil...Y elegí esta barca, era importante para mí. En el estudio preparé los pinceles, busqué el papel, lo fijé en la madera, encajé el dibujo y comencé pensar....los muros de defensa del fondo podrían pesar, hay que hacerlos fluidos, hay que pintarlos no muy oscuros y con blancos para respirar. Se acercan unas rocas , a la izquierda, a la derecha, delante de la barca...haremos suaves las lejanas y con más fuerza las de acá, para dejar en medio la barca, protagonista, lucida de color, amarrada, sin escapar. Con miedo a no conseguirlo, comencé a manchar, pasaba la paletina con poca agua para los blancos dejar y me iba acercando a la barca con miedo a resbalar, a darme la torta sin llegar a acabar. Bajo algunas de las rocas lejanas tracé una línea más oscura para asentarlas, pinté algunos verdes suaves para los musgos, algún rojo óxido para alguna zona calentar y llegando a la barca, cuidado, no la vayas a fastidiar.
Vestí la barca con sus mejores galas, teniendo en cuenta los estragos del mar, no puedes teñirla de colores fuertes que los destiñe el navegar. Así que con un poco de mesura, la adorné, le dí el tono apacible que tenía, la reflejé en un charco bajo ella, en la arena, como fotografía que queda mientras está allí, tranquila, serena.
Con cariño pinté las cuerdas que la sujetaban, dándoles aspecto de serpentinas de fiesta en lugar de ataduras que ligan. Y acercándome al primer plano, unos salientes de rocas, unas texturas en la arena, y......ya está la acuarela.
Me dejé los nervios en ella, pero creo que quedó contenta, por éso esta acuarela está en mi casa, por éso no está a la venta.

viernes, 6 de marzo de 2009

SINTESIS


Para que veais que no es oro todo lo que reluce, o dicho de otro modo, que detrás de una acuarela pueda haber más de una historia.
Hoy subo esta acuarela sencilla, sin apenas elementos, dos pinceladas y dos trazos silueteando algún edificio, y además monocolor prácticamente. Utilicé el rojo óxido de Rembrandt y el Ivory Black de W&N. Pero lo más interesante está en cómo y porqué hice esta acuarela. Lo aquí representado es un rincón en un alto del pueblo de Torres (Jaén), al que acudí en 2008 durante el Encuentro de Acuarela organizado por la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía. Tuvimos un recibimiento no muy bueno por parte de la climatología: una buena tormenta y lluvia de ganas durante la mañana, pero ¡ojo! hubo quien pintó desde el interior del Aytmto. en cuya entrada nos permiteron refugiarnos. Por la tarde, después de comer, como si fuera un regalo, las nubes se fueron disipando y salió el sol, así que cada cual se dispersó por el pueblo en busca de ese rincón apetecible para pintar. Yo fuí, como uno que yo me sé por Barcelona, dando tumbos hasta encontrar una perspectiva desde las afueras del pueblo que me pareció "pintable". Monta caballete, saca todos los trastos, papel, cinta para dejar el blanco a modo de passpartout en la acuarela, y hala, al toro. Al cuarto de hora estaba de un humor pésimo, aquello era un colorín de no te menees, lo mirara por donde lo mirara, no me gustaba ni para envolver el bocadillo.
Aunque no suelo hacerlo, en esta ocasión confieso que cogí lo que había pintado y tris,tras, cuatro pedazos y a la papelera, y con ése mismo mal humor saqué otro blog, encajé en dos líneas lo que quería pintar, saqué la paletina ancha, y manché prácticamente todo el papel de color rojo óxido, dejando algún blanco para que respirara el cuadro, y sin dejar secar, con un pincel tipo chino, redondo, le planté en unos puntos estratégicos unas pinceladas de Black Ivory, que al estar aún húmedo el papel, sin brillar, fundieron y le dieron volumen a la acuarela, sin aristas por ningún lado (sin cortados , quiero decir)
Vale, dije, pues ahí te quedas, y ahí se quedó, pero yo estaba a gusto, no era una obra maestra, pero era más parecido a una acuarela que lo que había hecho antes.
Había pensado que después de una muy dibujada vendría bien refrescar la mente con algo más sintetizado, así que ahora os toca a vosotros juzgar.

martes, 3 de marzo de 2009

HOMENAJE


No sé qué me pasa hoy pero estoy como sin freno, necesito comunicarme, aunque sea por este medio; necesito contar cosas, "desnudarme" pictóricamente, compartir sucesos con amig@s...
Por éso quiero también subir este homenaje que me dí haciendo este tronco tan dibujado.

Por si no lo he dicho anteriormente, soy un apasionado del dibujo, adoro y valoro enormemente un buen dibujo, y aunque poco a poco voy desdibujando mis acuarelas, siempre hay debajo de ellas un dibujo previo, como guía para ir manchando, aunque al final me salga casi totalmente de ese dibujo inicial, que me ha marcado un comienzo en cada nueva obra.
Hace menos de un año se me invitó a participar en una colectiva con un tema específico: "El dibujo coloreado".....No os podeis ni imaginar la felicidad que aquello supuso para mí: Por fín podría explayarme a gusto con un cuadro dibujado a fondo. Pero hice un poco de "trampa". Vereis, me gustan muchas cosas, objetos de la naturaleza, como por ejemplo las hayas, porque tienen por supuesto vida propia, pero además son cambiantes de unas a otras y sorpresivas en sus amarres a la madre tierra. Os habeis internado alguna vez en un bosque de hayas en otoño? Los colores son para morirse de gusto, palabra. Habeis observado ese mismo bosque en invierno, en esos días grises, llenos de humedad? ¡¡Qué maravilla de verdes en los líquenes adheridos a sus troncos, a sus raices...!! Elegí un haya agarrándose a la tierra con fuerza, y exhibiendo al mismo tiempo su propia fortaleza. La dibujé con un rotulador fino, como si fuera una plumilla, me paseé a gusto por todo su tronco, vistiéndole de pliegues, sombras, pequeñas manchas, para prolongarlo en sus poderosas, admirables raices que se hundían en la tierra, para extraer su humedad y sus nutrientes, y lo rodeé de pequeños troncos, más atrás, como observándola con envidia, ó quizá protegiéndola de cualquier enemigo?
Tras el placer del dibujo vino el sufrimiento de la acuarela, no quería fastidiarlo todo con una pincelada de más (Eso ocurre , verdad?) y , lo digo sinceramente, con una paletina estilo hake, fuí cubriendo de un modo tenue y pensado sobre la marcha, cada rincón del cuadro: primero el fondo, cuidado Enrique, primero tienes que insinuar unos matorrales bajos, de suave color, luego un poco más cerca algunos árboles algo más intensos, y entre éstos y el tronco protagonista, manchas amplias aquí y allá de tonalidades varias para darle movimiento a la ladera (En mi primer contacto con la acuarela, alguien me dijo que las pinceladas debían seguir el sentido propio de cada cosa: si la ladera baja, de arriba abajo, si va de izqda. a dcha. también en ese sentido etc.) En todo momento tuve el cuidado de ir dejando blancos, segun pasaba la paletina, éso le proporciona texturas a la acuarela, y da motivo para pensar que son elementos en ella.
Finalmente me metí en el tronco y pensé cómo se sentiría vestido más a gusto; me decidí por unos tonos cálidos, eso abrigaría al tronco y lo acercaría más hacia el espectador, separándolo del fondo y dándole más protagonismo; también me cuidé de dejar blancos (juego rápido de muñeca), a su lado izqdo, que después fuí manchando de amarillo/amarillo verdoso para simular una enredadera, y después de ese proceso, ésto es lo que salió. Lo tengo en casa y no me desprendo de él, esté bien ó regular, pero en el proceso de su construcción hubo una especie de trabajo en común entre este tronco y yo, y no estoy loco, ésa fué la sensación que me quedó cuando lo terminé.

BOCETOS II




Como hace cuatro días que no subo nada al blog, y ya me mira raro, hoy voy a compensar esa ausencia con una subida triple, y espero que no os agobie.

De entre las frutas que más me gustan para un bodegón está el membrillo, creo que por su superficie tan irregular,sus pequeñas manchas oscuras, y ese amarillo tan especial, ¡hombre , mira tú! Habría que promocionar el color amarillo membrillo, ya que hay amarillo limón, por qué no el otro? Ya estoy desvariando, pero sólo en lo del color, el resto es en serio. Y todos los otoños compro tres, para hacer composiciones diferentes, ahora pinto dós, luego tres, para hacer cinco esbozo primero tres y cambiando las posiciones, añado los otros dos.....Vamos que me lo paso bomba membrilleando, éso sí, bajo ningún concepto voy a pintar membrillos desde que nacen hasta que mueren....supongo que sabeis por dónde voy.....Todo este rollo para decir que subo un boceto de membrillos.

Subo también una cosilla rápida pintada en Zagrilla Alta (Córdoba), durante el Simposio en Priego de Cordoba, en 2002, tan sólo una entrada a una casita blanca y una parra que es la protagonista del boceto, algo muy simple, pero que en aquel momento me gustó como motivo.

Y el otro es algo que salió en Potes, en 2003, pinceladas rápidas y cuatro cosillas que compongan algo reconocible por quienes conozcan el lugar. Ninguna de las tres tienen gran valor, pero las conservo con cariño, son de esas cosas que te sirven para sacar del cajón de vez en cuando para echarles un vistazo, y si además de encontrarles algo bueno, me traen los buenos recuerdos de aquellos días allí, mejor. Sigo pensando que pintar en exteriores es lo mejor, pero ¡Ay! vivo en Chubascolandia, y pillar aquí un día seguro de sol es poco menos que un milagro, aunque haberlos, hailos.....