Parece que he cogido carrerilla, así que aquí van dos bocetos realizados en salidas a pintar con la Agrupación Vasca, a la que pertenezco, entre otras.
El caserón viejo, abandonado, está en Potes, Cantabria, en la carretera de salida del pueblo hacia León. No sé bien por qué, creo que ya lo he comentado alguna vez, me atraen mucho los edificios viejos, en ruinas, pero que dejan ver que en su día fueron habitados. Suelo pensar, imaginar, los momentos en que allí habitaban gentes, quizá familias con niños, ó simplemente dos viejecitos, que veían pasar los días desde su retiro obligado...Las charlas junto al fuego, las mañanas frías de invierno calentando sus manos con un tazón de leche recién ordeñada....la tristeza de ver cómo un granizo inesperado arrasaba su pequeño huerto, su sustento.....las risas de los niños corriendo alrededor de la casa, ó columpiándose en aquel columpio hecho por el abuelo, con una tabla vieja y un par de cuerdas atadas a una rama....la abuela tejiendo una chaquetita de lana para su nietecilla, a quien miraba amorosa mientras dormía en su cuna....
La otra acuarela representa una parte de Aranjuez, desde el paseo junto al río, más atrás del puente. Recuerdo que en aquella zona, llena de árboles, había tanta humedad que nos tuvimos que llevar la acuarela en la mano, sin guardar, porque no se secaba, costaba pintar, aún así pintamos, mejor ó peor, pero pintamos. Fué el mismo día en que pinté la Casita del Príncipe al alimón con la lluvia.
