
Hola a tod@s: como digo en el título, hoy estoy desvelado y un tanto inquieto, a la expectativa, porque estamos en Alerta Roja en Donosti. Para esta madrugada se esperan vientos huracanados de + de 150 kms./h. y olas de 12 metros y mayores. En menos de dos horas se ha ido la luz tres veces, tenía el ordenador principal encendido y además de haberse apagado, la conexión a Internet fallaba, pero finalmente y una vez arrancado en condiciones y verificado el buen estado, he decidido apagarlo y "salsear" con el portátil. Ya me gustaría tener la posibilidad de realizar un buen reportaje del espéctaculo de las olas, pero con ese viento cualquiera se atreve, yo al menos no.
Hoy hago un paréntesis en nuestro recorrido por Bellagio, con la intención de que quien haya leído las dos entradas anteriores sobre él, aproveche para hacer su propia composición de lugar con los datos que aporté. Seguiré uno de estos días, no queda demasiado que contar, pero os aseguro que merece la pena.
En esta ocasión, y como homenaje a mis amig@s de Catalonia, subo este cuatríptico con monotema: la majestuosa montaña de Montserrat, de la que he representado cuatro visiones distintas, dentro de una misma hoja de papel. Quiero dedicárselo en especial a mi gran amigo Manel Plana, cuya pintura admiro, por ser la síntesis de la síntesis. Los que tengais la fortuna de conocerlo, estareis de acuerdo conmigo en que es admirable la forma en que con cuatro manchas, representa cualquier lugar, paisaje, urbano, incluso personajes en grupo. Adoro esas escenas, sketches muchas de ellas, de gente tomando algo en las terracitas, en los mercados, callejeando, da igual, incluso dos personajes charlando.....tienen magia, auténtica magia.
He tenido la gran suerte de exponer esta obra, junto a otras veinte (+ ó -) en el Museo de la Acuarela de Llançá, creación del admirado y querido Pepe Martínez Lozano, que nos dejó no hace mucho. El se fué pero su legado es enorme: su recuerdo, su personalidad, grande,enorme, y su obra artística de una calidad sin igual.
Estoy escribiendo mientras de vez en cuando se me ilumina mi ríncón con el fogonazo de un relámpago , y comienza a oirse el batir del viento en los cristales; creo que voy a bajar la persiana totalmente, antes de que se la lleve el viento, ó me arranque de cuajo la ventana y me refresque el ambiente de modo inmediato. Supongo que mañana veremos el resultado del enfado de los elementos naturales: árboles desgajados de su tronco, tiestos que alguien olvidó quitar de su ventana, por el suelo, tejas caídas....y el paseo junto a la playa lleno de arena, amén de algún yatecito varado en la playa, con su anclaje hecho trizas, quizá el mástil partido..... Para quienes no vivan cerca del mar, puedo aseguraros que es un espéctaculo impresionante, es cuando te das cuenta de la fuerza, tremenda fuerza del mar cuando se enfada, cuando embravecido arremete contra la costa y sus muros de defensa, como diciendo: "Este terreno es mío y lo voy a recuperar" Nada que ver con esos días de "calma chicha" en que la bahía se asemeja a un lago, y las pequeñas olas parecen lamer la arena,casi acariciándola. Al mar se le tiene que tener respeto y mucho, es más fuerte que nosotros, no lo dudeis, así que con él....pocas bromas.
De pequeño, (Hoy lo siguen haciendo los chavales) solíamos ir los amigos al Paseo Nuevo, también conocido como "rompeolas", para con nuestros 12/14 años desafiar a las olas: No me mojarás,no me mojarás; el morbo estribaba en ver quién se arrimaba más al muro y quién aguantaba más sin echar a correr. Bueno, podeis imaginaros que los baños de mar en tierra, gracias a las olas, eran habituales, así como el avivar el ingenio para explicar en casa cómo nos habíamos puesto así.
Creo que tengo por ahí una carpeta de los temporales del año pasado, si la encuentro la subiré para que veais de qué estoy hablando.
Vaya, creo que va siendo hora de irse a la cuna, antes de que el viento se la lleve y dormir un poco.
Y ahora os subo la acuarela prometida. Un abrazo a tod@s.