jueves, 12 de febrero de 2009

XAOUEN ( MARRUECOS)


Quería cambiar de escenarios y motivos, por ello he elegido estas dos acuarelas pintadas en Xaouen, Marruecos, lugar que visitamos con motivo del II Encuentro Hispano-Marroquí de la Acuarela, en Dicbre 2.007. Xaouen es una ciudad con misterio, atrayente, sus gentes son la amabilidad en persona, y contra la creencia generalizada de que por estos lugares, la gente es bastante pesada insistiendo mucho para que compres algo, aquí todo es distinto, no sólo no te agobian , sino que además muchas veces, la mayoría, te invitan a entrar a sus comercios, la mayoría humildes, para que mires, aunque no compres, te dicen que para ellos es un honor que entres. Algunos ejemplos del carácter de esta gente: a mí concretamente y en un momento determinado en que se me había ya ensuciado mucho el agua , me vieron coger el recipiente y de inmediato tenía al lado un muchacho que se ofrecía, sin más a traerme agua limpia, para que yo no me molestara,insistiendo ademas en que "no hay problema, yo te traigo agua"; a alguna pintora le ofrecieron silla para descansar después de haber estado un buen rato de pié pintando, y hasta hubo quien invitó a un colega a tomar un té y fumar un cigarro.... Las calles son impactantes , por el blanco impoluto combinado con un azul que llegaba desde el turquesa, hasta el añil, pasando por todas las tonalidades posibles, unas pintadas de primera mano y otras por deterioro de la pintura expuesta al sol y los contrastes de temperaturas: de día amanecía con mucho frío, teníamos que pintar bien forrados de ropa, pero a éso de las 11 empezaba a calentar el sol y empezábamos a quitarnos ropa,como capas de cebolla, hasta acabar en camiseta, con todo lo demás anudado a la cintura.
Hay una calle que es totalmente azul intenso, desde el suelo hasta el tejado, en la que se encuentra el Restaurante Aladín , con una terraza en el piso superior, con mesitas y velas, donde tomarte un té a la menta con las pastas que hacen ellos mismos, al atardecer....es un sueño. Si vais por allí, ir a comer a Casa Hassan, se come de maravilla, muy bien condimentado, unas ensaladas pantagruélicas, y unas carnes deliciosas, por no hablar de los postres, quién no ha oido nunca hablar de los postres marroquíes?
Bueno, pintamos mucho porque hizo muy buen tiempo, y lo pasamos bien. Las noches eran un poco más complicadas, a partir de las doce aquello cambiaba bastante y el mercado era otro. Creo que podeis entenderme.
Hoy no quiero aburriros más, así que corto de momento aquí esta incursión en la pintura en Marruecos, no sin antes deciros que hay unos muy buenos pintores de acuarela allí, y de factura casi tirando a la vanguardia, muy coloristas, y muy buenos en composiciones.
Hasta la próxima, que tengais feliz finde. Ciao.

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