Hola a todos, después de dos días sin actividad en el blog, hoy quiero ofreceros esta acuarela que tiene para mí muchos recuerdos y agradables sensaciones cada vez que la miro, quizá por esos recuerdos. Entre las actividades de la Agrupación de Acuarelistas Vascos a la que pertenezco desde hace ya unos cuantos años (Alrededor de catorce), está una salida cada año, por el mes de Mayo, a mediados, y siempre de viernes a domingo, e intentando ir a diferentes sitios para no repetir, con lo que ya da para pintar algunas cosillas.
En esta ocasión, la que me dió oportunidad de pintar esta acuarela, fuímos a Potes, Cantabria, muy cerquita de los Picos de Europa; un lugar excepcional, pequeño y precisamente por ello acogedor, con mil y un rincones para pintar, callejuelas, riachuelo, monte, caseríos.....lo que querais y más. Hice unos cuantos apuntes a la acuarela que pienso subir unos de estos días, por su frescura,(luego si gustan será otra cosa) y un poco cansado de posturas incómodas, a veces por falta de sitio (los fines de semana se pone aquello a tope de gente de los alrededores), me dediqué a recorrer tranquilamente sus calles, cámara al hombro. En una de las calles me encontré con el Museo del Horror, con toda clase de artilugios de torturas..interesante a quienes les guste el morbo, yo sinceramente, paso. Aquí un puentecillo casi de cuento de hadas, allí una tasca con deliciosos choricillos a la sidra...y de repente veo una bajera de una casa, entreabierta, a la que le daba el sol a traves de esa abertura, dejando ver un sinfín de trastos amontonados a lo largo del tiempo, y en medio del barullo...una bici, ó lo que de ella quedaba. No os podeis imaginar el flash que sentí dentro de mí, la mitad de la bici iluminada por la luz, y en la sombra el resto de la misma, amén de trastos, hierros,palos, y hasta un colchón y un sofá.
Por alguna extraña razón siempre me han atraido las casas y las cosas viejas, tienen para mí un atractivo especial y aquella visión me hizo pensar que bien podía ser una buena fotografía, a la que también soy aficionado. La hice, por supuesto, y una vez revelada (Entonces no tenía una digital como ahora) me gustó, hasta el punto de presentarla a un concurso que no gané, pero que gustó mucho, e incluso día a día me picaba el gusanillo de interpretarla a la acuarela. Pero, ¡Ay! Era un tema harto difícil por la cantidad de elementos a resolver. Aún no me puedo creer que me atreviera con aquel berenjenal....creo que la culpa la tuvo mi pasión por el dibujo, el caso es que me puse manos a la obra y salió ésto que hoy os presento. Vosotros juzgareis si mereció la pena ó no, pero yo tengo hoy esa acuarela enmarcada y colgada en el pasillo de mi casa, y me acuerdo de aquellas jornadas que pasamos en Potes....¡Qué cocido lebaniego...! Qué torrijas.....! ¡Qué orujo...! Parecía alcohol de quemar, abrasaba cuanto tocaba mientras lo bebías.... ¡Ah! y si vais por allí, hay a muy pocos kms. de Potes un pueblecito llamado Mogrovejo que no debeis dejar de visitar, es como si se hubiera detenido el tiempo allí, aunque ya empezaban a hacerse algunas construciones nuevas, con el enfado de los vecinos. Tiene una ermita que sólo podreis ver si os abre una señora que custodia la llave, y dentro de la ermita hay una talla de madera policromada de la Virgen, del siglo XII, bellísima.
Vale, hoy ya he cumplido, me voy a la cuna que estoy cansado.
Saludos y abrazos a tod@s.

hola Enrique, esta acuarela siempre me a llamado la atención!! Me imagino lo difícil que fue de hacerla pero el resultado SUPER!!!
ResponderEliminarBesos
Enrique tuve el placer de ver en Gijón en la segunda bienal de acuarela esta maravilla !!! creeme,me quedé con la boca abierta al ver lo buena que era!, esta no la vendas nunca!!es una gran obra de arte.
ResponderEliminarPILAR MARTINEZ
ahhhh, que buena!!! felicidades maestro!!!
ResponderEliminares tan buena que huele a oxido.
ResponderEliminarte felicito, una gran obra.
Joan...gracias, muchas gracias.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Enrique.
Rosamari, gracias, un enorme beso.
ResponderEliminarPilar, no pienso venderla, ahora está en Burgos, y cuando acabe la Expo, estará de nuevo en mi casa.
ResponderEliminarUn abrazo enorme.
Alex, Muchísimas gracias. Un gran abrazo.
ResponderEliminarYo no había visto una acuarela más original y bella, difícil combinación, para cuando cierre la boca veré otras, hay que saborearlas muy despacio..
ResponderEliminarUn abrazo